El origen de las grietas en edificación puede deberse a diversas causas. Es por ello que debemos prestarles especial atención, sobre todo a su evolución, para poder encontrar una solución óptima y evitar que el problema vaya a mayores. Deberemos vigilar estas grietas para comprobar si crecen y a qué velocidad lo hacen. Lo mejor es consultar con un técnico para que compruebe sus causas, sus posibles soluciones y prevenga la aparición de otras nuevas.

Aunque en la mayoría de los edificios es habitual que aparezcan grietas y/o fisuras con el paso del tiempo, no todas ellas tienen el mismo origen ni la misma importancia. No nos sirve de nada reparar la grieta superficialmente sin llegar a su verdadero origen ya que podría volver a aparecer.

MARATUM-el origen de las grietas en edificación

 

El origen: los asientos diferenciales

El origen de las grietas puede deberse a una desestabilización de la cimentación de la estructura del edificio también llamada asientos diferenciales. Un asiento diferencial es un movimiento o desplazamiento relativo de las diferentes partes de una estructura a causa de un asentamiento irregular de la misma.

Estos asientos pueden estar originados por múltiples factores:

  • Cimentación del edificio en terreno inadecuado.
  • Cimentación mal calculada.
  • Ampliación de plantas o cargas de la estructura.
  • Variación de los usos del edificio.
  • Excavaciones o vibraciones en las proximidades.
  • Árboles o vegetación.
  • Descenso del nivel freático.
  • Secado del terreno debido a altas temperaturas o periodos de sequía.

 

La solución: el recalce de edificios

Una vez determinadas las causas de las grietas se podrá encontrar la mejor solución para las mismas, debiendo actuar con cierta celeridad ya que está en peligro la seguridad estructural del edificio y lo que es más importante, la de sus propios ocupantes. Asimismo, es muy importante contar un estudio geotécnico adecuado y una correcta ejecución de la obra.

La reparación puede llevarse a cabo a través de numerosas técnicas como pueden ser el refuerzo de la cimentación mediante micropilotaje y la consolidación del terreno colindante mediante la inyección de resinas expansivas.