El recalce de edificios en rehabilitación son actuaciones que se llevan a cabo para corregir las patologías de las cimentaciones. Existen múltiples soluciones ya que no todos los problemas son iguales o tienen el mismo origen, por lo que es necesario realizar, por medio de un técnico, un diagnóstico correcto para encontrar la solución más adecuada.

La necesidad de efectuar un recalce viene dada por los asientos diferenciales que provoca el terreno en la cimentación de una edificación. Si estos no son obvios, como en el caso del hundimiento parcial del edificio, podemos comenzar a apreciarlos en forma de grietas o de descuadre de puertas y ventanas. Deberemos vigilar estas grietas para comprobar si crecen y a qué velocidad lo hacen. No todas las grietas que aparecen en un edificio tienen porque deberse a asientos diferenciales del terreno.

MARATUM-Recalce de edificios en rehabilitación

 

Causas que originan el recalce de edificios en rehabilitación

Los motivos que pueden llevar a la necesidad de realizar un recalce en un edificio pueden ser diversos. Desde defectos en proyecto al haber realizado un erróneo cálculo de la estructura hasta defectos durante la ejecución de la obra, pasando por la posibilidad de que se hayan realizado variaciones en el entorno cercano como otras obras o alteraciones en el nivel freático. No debemos olvidar que si la rehabilitación implica un aumento de plantas o un incremento de cargas en el edificio habrá que recalcular las cargas y puede ser necesario efectuar un recalce.

 

Soluciones para realizar un recalce de edificios en rehabilitación

A la hora de efectuar un recalce cabe actuar de dos maneras: sobre la propia cimentación o sobre el terreno adyacente.

Podemos reforzar la cimentación existente mediante una variedad de inyecciones, armaduras adicionales, bulones inyectados, tensores postensados, aumentando las vigas de atado que unen la cimentación o con pozos cercanos y posteriormente unidos a esta. Otra de las técnicas más usadas y efectiva en refuerzo de cimentaciones es la de los pilotes o micropilotes directamente bajo la cimentación existente, atravesándola, o en sus proximidades, unidos a ella mediante un encepado.

Si por el contrario, lo que necesitamos reforzar es el terreno, podemos recurrir al Jet-Grounting o inyecciones a alta velocidad, a las inyecciones de resinas expansivas, lechada de cemento o mortero o a consolidar el terreno mediante drenes de arena o vibroflotación.