Es normal que un edificio se mueva y, más aún, en sus primeros años debido al asentamiento del mismo en el terreno por lo que no hay que alarmarse. Por otro lado, los cambios de temperatura y humedad generan dilataciones y contracciones de los materiales de construcción. Todos estos movimientos pueden producir la aparición de grietas y/o fisuras.

A todas ellas se les podría llamar grietas (gruesas o finas), pero las diferenciamos refiriéndonos a las más finas y superficiales como fisuras. Es importante llevar un control de las mismas para estar al tanto de si aumentan de tamaño o aparecen más o en otros lugares.

MARATUM-Grietas y fisuras en edificación

 

Las fisuras

Llamamos fisuras a los pequeños daños superficiales que se producen en los elementos de revestimiento y que no afectan a la estabilidad del edificio. Habitualmente se suelen dar en pinturas, yesos y escayolas que recubren paramentos verticales y horizontales en el interior de las viviendas.

Las principales causas que originan las fisuras son la contracción y dilatación de los materiales debido a la humedad y los cambios de temperatura, una mala calidad o aplicación de los materiales, golpes, vibraciones y el propio asentamiento del edificio.

La solución para las fisuras es sencilla. Lo primero de todo es retirar el material superficial, a veces basta con un simple lijado, para posteriormente taparlo y aplicarle un acabado.

 

Las grietas

Las grietas son roturas que no solo afectan a la superficie del paramento, sino que se pueden extender a lo largo de todo su espesor. Suelen aparecer en elementos portantes como pilares, muros de carga y forjados.

La aparición de grietas en un edificio puede deberse a diversos factores. El más común de todos ellos puede ser un mal cálculo de las estructura, forzando a dichos elementos a soportar más cargas de para las que están realmente calculados. Se trata de un problema muy peligroso para la seguridad estructural del edificio pero sobre todo para la seguridad de sus ocupantes.

Como solución a los problemas de grietas estructurales podemos efectuar un recalce, actuando de dos maneras. Sobre la propia cimentación, por ejemplo mediante un refuerzo de la actual cimentación con micropilotes, o sobre el terreno adyacente realizando inyecciones de resinas expansivas.