Al enfrentarnos a una rehabilitación de un edificio, en la fase de instalaciones de climatización tendremos que decidir entre calefacción central o individual. Esta decisión influirá en el precio de las viviendas para compra o alquiler, ya que será decisivo en el consumo energético y gasto mensual para calentar el interior de las mismas.

Pero el gasto no es el único factor a tener en cuenta: las obras a realizar, el tamaño de la vivienda, el número de usuarios, la temperatura interior óptima,..¿Cuál es el tipo de calefacción más eficiente en su conjunto?

Ventajas de la calefacción central.

La principal ventaja de la calefacción central es que permite que todos los usuarios utilicen la misma fuente de calor, lo que conlleva un precio más bajo que el coste individual que supondría ya que a grandes consumidores, como comunidades de propietarios, las empresas energéticas aplican descuentos de hasta un 20% por la gran demanda de combustible que generan.

Todos los tipos de calefacción requieren una inversión inicial y un mantenimiento. La repercusión monetaria de estos aspectos será menor si se hace a un conjunto y se reparte entre todos los vecinos, por lo que la inversión se amortiza mucho antes. En el aspecto económico también influye que en los sistemas de calefacción central no es necesario regular los termostatos necesarios para ahorrar, ya que el gasto se paga con antelación y las regulaciones no repercuten con la factura final.

Energéticamente, la calefacción central también presenta ventajas ya que con ella se obtiene un mayor rendimiento energético global del edificio. Esto se debe a que la temperatura se mantiene más estable al estar controlada de forma centralizada y evitar los desequilibrios de los apagados y encendidos individuales.

Por último, muchas comunidades aprovechan la existencia de la caldera centralizada para calefacción para el sistema de agua caliente sanitaria. De esta manera se aumenta la eficiencia del sistema, ya que no se desaprovecha energía, y la seguridad de los usuarios al poder abstenerse de tener la caldera dentro de su propia.

Calefacción centralizada, ¿me compensa?

Los usuarios que más beneficios obtienen de una calefacción central son:

  • Residencia permanente: con la calefacción central los residentes permanentes en una vivienda no se preocuparán de mantenimiento de la caldera, de sorpresas en las facturas ni de perder la temperatura interior confortable.
  • Familias numerosas: a más miembros en un mismo hogar, más beneficio ya que con este sistema de calefacción se paga lo mismo se consuma lo que se consuma. Paga lo mismo una vivienda de un miembro que una vivienda de 5 miembros.
  • Viviendas para alquilar: suele ser un pro para los inquilinos que las viviendas tengan calefacción centralizada, ya que saben el gasto fijo y no tienen por qué regular el consumo por motivos económicos.

Calefacción individual: ventajas.

¿Qué hay de la calefacción individual? En este caso la mayor de ellas es que el usuario programa según sus necesidades el uso de la calefacción, estableciendo las horas exactas en las que quiere que ésta funcione. El control individual va más allá de las horas de programación: también se puede anular los radiadores de parte de la vivienda, dejando sólo en funcionamiento los que interese según los usos.

Estas acciones hace que el consumo se vea reducido tanto como quiera el usuario y que la temperatura obtenida en el interior de la vivienda sea decisión propia y no impuesta por un sistema centralizado.

Calefacción individual, ¿me conviene?

Los usuarios que obtienen más ventajas del sistema de calefacción individual son:

  • Residentes puntuales: segundas residencias, personas que por motivos personales o laborales viajen a menudo.
  • Residentes nocturnos: estilos de vida que hacen que la mayor parte del día los usuarios estén fuera de su vivienda, por lo que no aprovecharían las horas centrales de calefacción.

Se decida por un sistema de calefacción central o individual, es necesario estar al corriente de las modificaciones que por ley se van implementando, como los actuales cambios de tarificación en los sistemas de calefacción centralizados.